Donde me lleve el viento, sacaré mi guitarra, tocaré las cuerdas, recordaré tu cara. Allí donde me lleve el viento, mi triste guitarra llorara conmigo, al recuerdo de lo que pudo ser; y nunca ha sido. ¡Triste guitarra! arpegia las letras de este mendigo, canta las notas de la soledad e indiferencia en la que vivo. ¡Que sin tu amor! Este corazón... está desalojado, por derribo.
¡Y si algún día te fijas en mí!, y reconoces en tus ojos mi mirada, soy aquel niño del parque, que jugábamos juntos... a ser mayores, a ser amantes. Si... aquel niño del parque, ¡como es la vida!, solo yo decidí amarte, solo tu te hiciste mayor… solo yo aún espero, que bajes de casa de tu madre.
Llora y brotan acordes, de lo más profundo de mi corazón, mi triste guitarra canta conmigo, todas las noches, para aquel amor de niño, perdido en el tiempo, perdido en tu olvido...
P.D. No hay bohemia en ser mendigo, no hay bohemia en la pobreza, solo hay locura y soledad. Y se fueron viendote llegar...
[Joaquín Alarte]
para mi me sirvo, escribiré con mayúsculas, gritaré con susurros la poesía que en mi dormita, callaré el silencio que casi ahoga mi vida, porque... para mí, me sirvo
domingo, 1 de junio de 2014
Mendigo
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