sábado, 29 de marzo de 2014

Juguete de amor desatendido

¿Que tienen tus besos? Mi droga bendita, me subes al cielo y cuando te aburres, vas y me lo quitas…
¿Que tiene tus pasos? Que se acercan a mí y me regalan la vida, y cuando se alejan, otra vez eres tu mi peor pesadilla.
Un juguete usado, eso soy yo para tí, uno de esos, que ya te habías olvidado.
¡Que se muere por tus besos!, y que busca tu mirada, ¡y cuando me sonries! otro zurcido a mi alma.
Hecha en mil pedazos, muy chiquititos, ¡que no me quedan trozos grandes!, de todas la veces que me la has partido.
¡Donde esta el que yo era!, ¿te me has llevado? A donde entierras, a los hombres olvidados; y allí, en tu colección de amantes condenados a llorar tu indiferencia, a regar con llanto las tierras donde en aquel día, nos dejaste plantados, cada uno en su sitio, y espero que por separado.
Mientras tu… coleccionando trofeos, viajes, coches, hoteles y la más larga lista de ricos casaderos. Con tus tacones de aguja, largos pasos, llenando de palabras el silencio, haciendo columnas de aire, para tontos con dinero... 
Mientras yo… no tengo nada para darte, más solo tengo, mi amor sincero, ¡y si quieres!, algún poema de los que llevo dentro. Que aunque no lo creas... fui yo de ti prisionero, y este mundo, mi carcelero.

[Joaquín Alarte]

sábado, 22 de marzo de 2014

21 de Marzo


Un ejercito de poetas en la sombra, sin cara ni rostro. Mirando lo que miran pocos, llenando desde la soledad de sus pensamientos, buscando musas, recitando al viento.
Subiendo al cielo y bajando al infierno, y casi siempre, al mismo tiempo, de la mano los dos sentimientos.
Yo, al igual que tú, decidí ser poeta, condenarme a esta mi dulce pena, a mirarte, a escribirte desde lejos, donde tu no me veas; que quiero sentir tus sentimientos puros, sin contaminar con los míos, los tuyos. ¡Y para que te cuiden! Mandare mis pequeños duendes que te acompañen, velen por ti, y en tus sueños, te lleven hasta la luz... esa que tu tienes.
Hoy tus ojos de amor son luceros llenos de lágrimas y pena. Mi pequeña de ojos  tristes, no llores más, que a este loco poeta muere al oír tu triste poema.

[Joaquín Alarte]

domingo, 16 de marzo de 2014

Mamá, ¿Por qué...



Mamá, ¿Por qué… esta chistera sin conejo, este ataúd sin muerto, este huevo sin yema, este estuche sin colores, este neceser sin crema?
¿Por qué esta cartera sin dinero, este marinero sin puerto, este espejo sin reflejo, este sabio sin consejos, este muerto... sin respeto?
¿Por qué… este quiero y no puedo?
Hijo... ¡ven y dame un beso!

P.D. A todas esas madres, ¡que no teniendo respuestas para todo! Dan amor y tranquilizan las almas de los infantes y sus mentes inquietas.

Poema de Mi Mayor



¡Eres tu “pá” mi!

Mi mayor indulto,
mi mayor condena,
mi mayor locura,
mi mayor pena,
mi mayor miedo,
mi mayor poema.

¡Eres tu “pá” mi!, la razón
de mi existencia


[Joaquín Alarte]