Traigo adjunto a mi vida, una herida en la piel, no es culpa mía y tampoco fue de él. Cierro los ojos y aún ahora veo, cuán larga fue su despedida, cuán larga fue también la mía. Abro mis pupilas y escapas de mis pensamientos, como si fueran puertas que asoman, al mismísimo infierno... Y me muestran, que vuelto a soñar, con un oasis en medio de este desierto, he vuelto a divagar, ¡joder qué calor!, qué sed tengo. Y me pregunto, ¿qué coño hará un barco en medio de este mar seco?, no será, que ahora sí estaré despierto, no será, que esta realidad, es sólo tu sueño.
para mi me sirvo, escribiré con mayúsculas, gritaré con susurros la poesía que en mi dormita, callaré el silencio que casi ahoga mi vida, porque... para mí, me sirvo
domingo, 13 de julio de 2014
Mi piel
sábado, 5 de julio de 2014
Poeta
Un poeta nace cuando muere el amor y los llantos se secan. Cuando se acaba la pasión y la música celestial ahora molesta. Así vive el poeta, escribiendo su dolor en cada verso, en cada letra, en la soledad de su habitación, entre los relámpagos de sus tormentas, buscando la entonación correcta, para sus poemas.
Así es creado el poeta, del dolor, de la ilusión, de la pasión por las curvas de su amada, que trazan su silueta, del sonido que rodea su voz, del fuego de sus labios… del sabor de sus letras.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

