-¡A callar! -dijo el silencio -Que sólo quede el eco de tu despedida.
-¡A callar! -dijo -Que nunca cierre esta herida.
-¡A callar! Y no quiero llantos, ni entierros largos.
-¡A callar! Mi dama blanca duerme mientras hablo.
-¡A callar! -dijo -Que se pare el tiempo.
-¡A callar! Que solo es silencio.
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