Te regalo mis poemas, mi dama blanca duerme cuando hablo, te regalo mis poesías, sin dudarlo.
Vomite mi aliento en cada verso, vomite mis más profundos sentimientos, y tu, dama blanca duerme cuando hablo, te siento a mi alrededor, y te extraño. Duerme, mientras hablo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario